Correa otra vez se quedará mamando – 4pelagatos

Si hoy se apagó en las calles la primera etapa del golpe a Guillermo Lasso, mañana se enterrará la segunda en la Asamblea Nacional. Resulta que el plan del correísmo para activar el artículo 130 de la Constitución para destituir al Presidente por grave conmoción interna, se quedó sin votos porque Pachakutik, el Partido Social Cristiano y la Izquierda Democrática no se subirán en esa camioneta. Mañana, además, cuando se llevará a cabo la sesión, convocada por el acólito de Virgilio Saquicela, la agitación social, como todo apuntaba hoy pasadas las 20:00, habrá disminuido a tal punto que el argumento de la conmoción social será prácticamente un recuerdo.

Correa, en su desesperación para forzar el adelanto de las elecciones y cumplir la gran obsesión que es recuperar el poder, echó a andar esta mañana un operativo para aprovecharse de lo que estaba ocurriendo en las calles y hacer que la Asamblea saque a Lasso de Carondelet. Para eso montó una pirueta mediática en la que los 47 asambleístas de su bancada salieron a decir, en mensajes idénticos puestos en sus redes sociales, que ponen su renuncia al cargo en demostración de su voluntad de estar dispuestos a perder su cargo y dar paso a la destitución de Lasso: así activan la muerte cruzada desde la Asamblea.

En realidad, el correísmo estaba moviendo una abultada agenda tras su plan desestabilizador. Primero, presentarse como aliados del movimiento indígena. Así pretendía  curar las heridas y resentimientos que dejó la represión que propinó a los indígenas durante su gobierno, y tratar de ganar votos en territorios hoy adversos. El correísmo, pensando en presentar un camino para sacar a Lasso, pensaba congraciarse con el movimiento indígena.

Otro tema visible en la agenda del correísmo, y por el que apuestan por la remoción del Presidente, era prolongar la agitación política para mantener bajo la alfombra los últimos escándalos en los que ha estado involucrado. Ahí están, por ejemplo, los nexos de su asambleísta estrella Ronny Aleaga con el narcotráfico, así como de otras figuras que también están salpicadas en el asunto como Marcela Aguiñaga. La crispación política, era la perfecta cortina de humo para alejar mediáticamente a la opinión de esos temas e incluso para buscar cambios en la Fiscalía o en la Justicia donde se ventilan.

El correísmo también busca abanderarse de la causa de la destitución de Lasso -que ellos deben pensar que es altamente popular- como apuesta ganadora para las elecciones seccionales del 2023.  Es claro que no tiene mucho qué proponer, pues toda su acción política está orientada a limpiar los expedientes judiciales de su líder y a reiterar que en su gobierno todo fue mejor.

Correa es el único líder político que apuesta por la destitución del Presidente o por la muerte cruzada activada desde la Asamblea. Esto, porque está convencido de que es el único político que no ha sufrido desgaste en los últimos años y que por eso podría recuperar el poder y la impunidad utilizando a un títere suyo como candidato a la Presidencia. En los hechos, Correa y sus asambleístas engañaron al país con su iniciativa, pues no es otra cosa que un gesto simbólico porque hasta la noche de hoy no había llegado ni una sola de las renuncias tan promocionadas hasta la Secretaría de la Asamblea. Seguramente la decisión del presidente de subir el nivel de uso de la fuera, lo que sacó a los indígenas de Quito, frenó los ardores patrióticos de los golpistas correístas. Puro bluff, en realidad.

No es la primera vez en que Correa sale con la cantaleta de activar el 130 de la Constitución ni la primera vez que lo hace en medio de un paro indígena. Escucharlo en la entrevista que dio a CNN el 8 de octubre de 2019 y en el video que envió desde Caracas el 11 de ese mismo mes, cuando el Ecuador parecía hundirse en medio de violentas protestas, es como un déjà vu. Es tan idéntico el discurso y tan parecidas las circunstancias que resulta hasta cómico oírle. Es un libreto.

Durante la entrevista, el ex presidente decía a su entrevistador que el Ecuador había llegado a un punto en el que era imposible seguir gobernador por Lenín Moreno y que urgía destituirlo para anticipar elecciones; en el video, hacía un llamado a la fuerzas del orden para que desacaten las órdenes del Ejecutivo y sostenía que con Moreno en el poder el Ecuador caería en la hecatombe.

La apuesta del correísmo para la tarde de mañana le salió al revés. Y lo que harán, en vista de que obtendrán los 92 votos, es quemar el mecanismo de la muerte cruzada desde la Asamblea. Según el mismo artículo 130 «esta facultad podrá ser ejercida por una sola vez durante el periodo legislativo, en los tres primeros años del mismo». Es decir, el correísmo podrá quedarse mamando con su plan desestabilizador como ocurrió en octubre de 2019. En ese entonces, en su terrible frustración por no haber podido dar el golpe a Lenín Moreno, Correa acusó a los dirigentes indígenas de haber traicionado sus principios al llegar a un acuerdo con el gobierno de Moreno y permitirle quedarse en el poder.

Todo indica que otra vez se quedará mamando.

Foto: Caption de CNN

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