El PSC hizo pistola a la bancada de CREO – 4pelagatos

Durante semanas, la bancada de gobierno estuvo convencida de que sus colegas socialcristianos no iban a apoyar ni a involucrarse en el frenético esfuerzo del correísta Ferdinan Álvarez para que se nombre y posesione a Raúl González Carrión, como nuevo Superintendente de Bancos. Si Luis Almeida está metido de cabeza y tan desesperado como Álvarez en ese propósito, es un tema personal y no lo vamos a apoyar, decían los socialcristianos a sus colegas de CREO. Cuando en la Comisión de Transparencia, la socialcristiana Nathalie Viteri (hermana de la alcaldesa de Guayaquil) hizo una intervención barriobajera y hasta dio un pasos de baile para apoyar en Almeida en el tema de González, los de CREO se alarmaron y consultaron a sus colegas del PSC sobre qué estaba pasando. Tranquilos, les dijeron, eso fue un disparo al aire de Nathalie que nada tiene que ver con la posición oficial del partido. Ilusos.

La realidad estalló en la cara de los asambleístas de CREO cuando ya era demasiado tarde para cualquier reacción: ocurrió el jueves por la noche cuando empezaron a escuchar a Esteban Torres, el jefe de la bancada del PSC, razonar su voto frente a la moción presentada por la disidente de Pachakutik, Mireya Pazmiño, para que se altere el orden del día y se introduzca la posesión de González. Torres sostuvo que posesionar a González es necesario para que la Asamblea recupere su autoridad ante tanto recurso de protección constitucional que se ha presentado con el fin de detener su trabajo. Lo presentó como un asunto de dignidad institucional.

El jefe de la bancada socialcristiana se refería a la acción de protección dada por la jueza de Samborondón, Larissa Ibarra, que declaró nulo el nombramiento de González hecho por Cpccs y ordenaba al Ejecutivo enviar una nueva terna para el cargo, lo que en efecto se cumplió. «Tenemos que pararnos ya de forma seria», dijo y enseguida se lavó las manos por cualquier cosa que suceda con González en la Superintendencia: «aquí no hubo una votación nuestra para elegirlo. No lo conozco. Solo sé que es una persona joven de 34 años».  En su discurso, Torres repitió la idea que ya había dibujado Nathalie Viteri en la Comisión de Transparencia: si se jode el país por tener un Superintendente sin las capacidades profesionales y éticas para el cargo, eso es culpa del Ejecutivo por haberlo puesto en la terna.

Lo del jueves fue una muestra más de la ingenuidad o mala información con la que el Gobierno trabaja en la Asamblea. Pensar que Almeida se había movilizado con tanta entrega y ahínco a favor de una causa polémica por un interés meramente personal, que nada tiene que ver con el partido y, peor, con Jaime Nebot, era como creer en la existencia de pajaritos preñados. Una asambleísta de CREO dijo a 4P., horas luego de la sesión, que durante muchos días mantuvieron reuniones con la bancada del PSC alrededor del tema. Además, que incluso luego de que se hicieron públicos los audios del asesor presidencial Aparicio Caicedo, en los que se le escucha pidiéndole la renuncia de la terna a González, las jefaturas de la bancada socialcristiana les aseguraron que no se involucraría en esa cruzada.

Lo cierto es que sin los votos socialcristianos, el correísmo y sus otros aliados no hubieran conseguido los 70 votos con los que se aprobó la moción de Mireya Pazmiño, para introducir en el orden del día la posesión de González. Un gol olímpico que no lo vio venir el ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, fiel creyente, a pesar de las evidencias, en que la estrategia política del gobierno pasa por mantener simulacros de diálogos con la Asamblea.

Es llamativo, en todo caso, que los socialcristianos decidieron viabilizar la posesión de González a sabiendas de que les puede acarrear consecuencias. Si la Corte Provincial del Guayas llega a ratificar la sentencia de Larissa Ibarra, que fue apelada por los partidarios de González, se podría pedir una acción de incumplimiento ante la Corte Constitucional. Eso podría acarrear la destitución de los 70 asambleístas que votaron por la posesión de González, según constitucionalistas como André Benavides. Para que aquello ocurra, la jueza Ibarra tiene aún que aclarar y ampliar su sentencia para que el caso llegue a la Corte Provincial, donde ya está la apelación.

Algunos constitucionalistas coinciden en que lo que hizo la Asamblea, por más viciada que pudo haber estado la sentencia de Ibarra, abre la posibilidad de que los asambleístas que votaron sean destituidos. Ismael Quintana, coincide con Benavides. Según él,aunque la sentencia de la jueza Ibarra no es definitiva, debe cumplirse de todas formas. “El destinatario de este fallo, si no lo cumple, se expone a la consecuencia prevista en la Constitución y la Ley para estos casos, que para los funcionarios públicos es la destitución del cargo”.

¿Qué relevancia puede tener para el socialcristianismo y el correísmo que González se convierta en la máxima autoridad del sistema financiero del país, como para que asuman los riesgos que tomaron el viernes? En realidad, el cuento de que hay que recuperar la autoridad de la Asamblea es otro cuento chino de Torres, porque tranquilamente podían haber esperado la decisión de la Corte Provincial del Guayas para proceder. Además, es evidente que González tiene serios cuestionamientos para ocupar el cargo por graves conflictos de interés.

Por el momento, lo único cierto es que la Asamblea se jugó, gracias a los votos del PSC, por una iniciativa de dos asambleístas cuya opacidad es ya pública: Ferdinan Álvarez y Luis Almeida.

Foto: Asamblea Nacional.

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