Enroque político o jaque mate letal – 4pelagatos

Los hechos que ocurren en el país, están anunciando que se avecina un escenario complicado en el futuro próximo. Los ciudadanos deben estar alerta para entender con claridad lo que está pasando y la agenda que está detrás de mucho de lo que está sucediendo. No se puede ser ingenuo: el triunfo obtenido por la vacunación -a pesar del vaticinio de fracaso de sus oponentes- empieza a ser insuficiente para contrarrestar los frentes que se le han abierto al gobierno y que parecerían que están estratégicamente planificados.

Al igual que en un juego de ajedrez, una partida perversa ha empezado. Las fichas están colocadas y la estrategia empieza a desvelarse. A un lado del tablero, un gobierno bien intencionado, coloca sus fichas más calificadas para apuntalar su gestión. Con el objetivo de lograr la reactivación económica, la lucha contra la corrupción, la reinstitucionalización del Estado y cumplir las promesas de campaña, enfoca sus esfuerzos para generar al menos un mínimo de  espacio político de diálogo con el Legislativo

Hay que reconocer que el gobierno ha insistido en dialogar con las demás fuerzas, por todas las vías políticas posibles. Pero las posturas radicales y beligerantes están haciendo casi imposible llegar a los acuerdos necesarios.

En ese sentido, se ve que  los opositores políticos están orgánicamente preparados al otro lado del tablero, en una ofensiva política desigual para el gobierno. Han levantado varios frentes, se han unido y están trabajando para cercar al ejecutivo por todas las formas posibles. Con esto, están  demostrando que cuando de odio y revancha se trata, hasta los enemigos históricos vuelven a ser amigos. Y los intereses del país, bien gracias. Con esa lógica primero hay que destruir al otro y luego veremos qué hacer con las cenizas del país. Es decir, lo de siempre.

Resulta increíble que haya grupos que se froten las manos y azucen en la sombra, la caotización de las calles, aupando la violencia en un paro que afecta sobre todo a los ciudadanos que necesitan seguir trabajando para salir de alguna forma de los estragos de la pandemia.

Pero en esta partida, varios peones, alfiles y demás se están movilizando para cumplir también otro objetivo: recuperar el control del Estado para volver al pasado, evitando que se judicialice la corrupción e impidiendo que se luche contra el crimen organizado porque han vivido de él por mucho tiempo. Así nomás es la cosa.

No es por casualidad que en el legislativo se anuncien varios juicios políticos, coincidencialmente dirigidos hacia las cabezas de los órganos de control más importantes. De esa forma, con mayoría en la Asamblea y un CPCCS de su lado, los destituirán a todos y entonces les será muy fácil nombrar nuevas autoridades afines a estos grupos que quieren controlar el país de nuevo.

Lo mismo sucede con la Corte Constitucional que tiene que nombrar dos representantes en poco tiempo. Las ternas presentadas hablan por sí solas y si el Ejecutivo no manda perfiles destacados, es probable que termine politizándose ese espacio que hasta ahora ha significado la reserva moral del Estado de Derecho. Lo propio con la función electoral que está pronta a ser renovada.

Si a esto se une el trámite de investigación sobre los papeles de Pandora que se sigue en una comisión parcializada y contaminada de intereses políticos, queda claro que se ha configurado una partida, cuyo fin es un jaque mate letal.

Pero no existe crimen perfecto dice el refrán. La ciudadanía no es tonta, tiene vida propia y ha sido testigo mudo y víctima de los desafueros de los que ahora dicen ser líderes impolutos. El recuerdo de Octubre del 2019, de los fondos mal utilizados del terremoto, corrupción, persecuciones y otras perlas, está patente en la memoria colectiva y el desencanto por los políticos de siempre sigue más vivo que nunca. Cuidado y esa jugada no les salga como esperan.

Parecería que este escenario da para que el Ejecutivo aplique un enroque político, de esos que se hace una sola vez, y en donde se juega el todo por el todo. Ya se verá si el Ejecutivo tiene habilidad para tomar esa decisión o va a seguir peleando con sus alfiles a riesgo de ser eliminado en un jaque mate fatal.

Ruth Hidalgo es directora de Participación Ciudadana y decana de la Escuela de Ciencias Internacionales de la UDLA.

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