Nebot y Viteri armaron hoy una ficción – 4pelagatos

El buró socialcristiano había diseñado un plan para mantener la Alcaldía de Guayaquil: estableció que habría un momento, al menos cuatro meses antes de que inicie la campaña oficial, en el cual Cynthia Viteri presentaría su aspiración a la candidatura, en un acto masivo en cuya convocatoria no habría nada que la asocie con el partido ni con su máximo líder, Jaime Nebot. La idea era que Viteri aparezca como una opción a la reelección impulsada por la gente de Guayaquil, que empataría con la agenda del PSC y de Nebot.

Esa parte del plan es la que se cumplió hoy desde las 15:00 en el coliseo Voltaire Paladines Polo. En la convocatoria al evento, que circuló en redes, únicamente se decía «Cynthia, alcaldesa» y bajo su foto aparecía la frase «Alcaldía de la Gente». Todo era azul y apenas aparecían otros colores, pero absolutamente nada que se pudiera asociar con el socialcristianismo. El día anterior, en la fachada del coliseo, no se había colocado nada que identificara a lo que iba a ocurrir con el PSC ni con su partido gemelo Madera de Guerrero.

Todo era una ficción. Estaba perfectamente programado que Jaime Nebot asistiera, como parte fundamental del espectáculo, y que, si bien no debía haber mucha bandera ni afiches del PSC en el coliseo, al menos se sienta que entre esa candidatura «de la gente» y el socialcristianismo, la empatía es absoluta. Por eso, cuando inició la concentración, aparecieron por ahí las banderas amarillas del PSC y de Madera de Guerrero.

Esta ficción planificada buscaba cumplir con un par de objetivos importantes para los intereses socialcristianos: que la candidatura de Viteri se instale desde ya en el imaginario colectivo y que el partido no se salte procedimientos que exige el Código de la Democracia; las elecciones primarias por ejemplo. Había que lanzar la candidatura porque es bueno hacer ruido y estar en las noticias y en los meses venideros se irán ajustando las cosas a la ley y a la dinámica del partido. «Ganar tiempo», como dijo a 4P un observador guayaquileño cercano al buró socialcristiano. El PSC y Nebot, en particular, juegan todo su capital político en esta elección. Nadie osa imaginar en ese partido lo que significaría para ellos perder la alcaldía de Guayaquil.

Para montar la ficción también ayuda que Viteri no está afiliada al PSC ni a Madera de Guerrero y que todo aparece como una alianza política natural: la alcaldesa se desafilió del PSC en el 2006, inconforme con el trato que le dieron durante la campaña electoral en la que fue candidata presidencial.

Jaime Nebot no tardó mucho en transparentar lo que estaba pasando. En el escenario y en medio de la algarabía dijo que, hasta hace pocos días, la candidatura de Viteri no era la única opción del PSC ya que un antiguo y respetado miembro del partido, Nicolás Lapentti, había expresado interés en ser candidato. Pero que justo hoy les llegó un comunicado en el que dice que no podrá ser candidato porque no nació en Guayaquil y la última vez que votó lo hizo en otro cantón. «Así que nadie le está disputando en el PSC la candidatura a Cynthia». Y remató como si estuviera hablándole al Consejo Nacional Electoral: «Dejo constancia de que en este partido se siguen las normas jurídicas que deben seguir los partidos».

Luego vino la letanía opositora que, en el caso de Viteri, tiene que ser contra el gobierno porque, por ahora, no tiene opositores. Lógica electoral, que se llama. Nebot invirtió la mayor parte de su discurso en condenarlo y atacarlo y Viteri lo imitó cuando tomó la palabra.  Así, endosó al gobierno de Guillermo Lasso la inseguridad que se vive en la ciudad porque, según dijo, la Constitución establece que la seguridad es un deber del Estado y no de los municipios. Echó mano del tema de la falta de medicinas e insumos para la Policía y el Registro Civil mientras aseguraba que el Gobierno tiene 10 mil millones de dólares en sus reservas. Viteri también echó mano a los viejos argumentos en los cuales todos los males de Guayaquil se explican por el centralismo del gobierno (ahora) de Guillermo Lasso.

Al concluir los discursos, la música invadió nuevamente el Voltaire Paladines Polo de la mano de una pareja de raperos: «… la alcaldía del  pueblo, la alcaldía de la gente…». Y así se acabó la ficción del día: Nebot se fue lentamente por su lado y Cynthia Viteri bailó al son de la musiquita.

Foto: Twitter de Cynthia Viteri

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