¿Por qué no amamantan a sus bebés?

Dar de lactar fue de largo la mejor experiencia de mi vida de mamá. En todo sentido: estar cerquita de mi bebé, saber que le daba lo mejor, que con mi leche no se iba a enfermar. 

Me gustó tanto que le di un año y ocho meses a mi primer hijo y al segundo, dos años y dos meses. Ya caminaban y seguían lactando. 

Su pediatra era mi tío, el doctor Fabián Vásconez Román, uno de los mayores promotores de la leche materna en Ecuador. Con una trayectoria inmensa en neonatología, fomentaba que las mamás en la Maternidad Isidro Ayora no fueran separadas de sus bebés por ningún motivo y que solo se alimentaran con leche materna.  

Los mitos de que la leche de la mamá deja de ser un alimento para el niño a partir de los seis meses, me hicieron dudar si seguir o no con la lactancia. 

Mi tío Fabián me hizo ver que lo mejor era seguir y me enumeraba las razones. “La leche de fórmula es de un nivel muy inferior, me decía. Tiene una grasa que engorda al bebé, pero no le fortalece ni inmuniza como la leche de la mamá”. 

Y añadía que como nosotros vivíamos en el campo, sin agua potable, había peligro de una infección. Y de paso me contaba que yo también me beneficiaba de dar de lactar. 

En efecto, la lactancia materna protege a la madre del cáncer de mama y de ovario, de diabetes, de enfermedades cardíacas y depresión posparto. Además de que ayuda a adelgazar. 

A nivel de finanzas personales, la lactancia ahorra al presupuesto familiar aproximadamente USD 180 al mes por el costo de los tarros de fórmula. Sin hablar de que aumentan las visitas al doctor, ni del costo ambiental por la cantidad de envases que van a parar al relleno sanitario.

En su artículo ‘Amamantar: una tarea que es posible con el compromiso de todos’, Mariana Galarza dice: 

“La leche materna es un alimento vivo. Cambia su contenido de nutrientes cuando el bebé tiene hambre, se vuelve más líquida cuando tiene sed, eleva las defensas cuando se enferma. La leche materna es única, se adapta a cada bebé y a su edad y contiene componentes bioactivos que le protegen de una manera que la leche de fórmula no puede igualar”. 

Según un post en Instagram del Hospital Metropolitano, la leche materna aumenta la inteligencia de los bebés en 3,4 puntos más en los indicadores de desarrollo cognitivo. 

Pese a todo esto, menos de la mitad de los niños de 0 a 36 meses en el mundo son amamantados. 

¿Las mamás abandonan la lactancia porque no tienen apoyo?

Ahora hay salas de lactancia en todo lugar. Hay período de lactancia en los trabajos. La información sobre sus beneficios está por todos lados. 

No pido que las madres se esfuercen más. Solo que tengan el apoyo económico y de empatía necesarios de sus parejas, y que ellas a su vez acepten su momentánea vulnerabilidad y se queden gustosas en la casa con su bebé. 

Yo tenía compañeras que volvían llorando al trabajo después del período de maternidad por la pena de dejar a su bebé, pero se acoplaban enseguida a su recién ganada “libertad”. 

Muchas incluso almorzaban en la institución en lugar de aprovechar el período de lactancia y volar a ver a su bebé. Sus razones para conservar el empleo eran entre económicas y de empoderamiento. Querían surgir, tener éxito. 

¿Qué mayor éxito puede tener una mujer que criar a su propio hijo? ¿Qué mejor inversión?

El teletrabajo podría ser la mejor ayuda para las mamás, pero no lo aprovechan. 

Según Mariana, las razones por las que abandonan la lactancia son: 

  • El retorno al trabajo.
  • El marketing engañoso de la fórmula láctea comercial.
  • La falta de reconocimiento del derecho de maternidad en países especialmente con menos recursos.
  • Limitados recursos públicos para promover la lactancia.
  • Falta de compromiso de los sistemas de salud para educar, orientar e impulsar la lactancia. 

Yo añado que amamantar no es sencillo al principio y puede desilusionar a cualquiera. 

En efecto, este acto tan natural requiere de práctica y paciencia. La mamá necesita un espacio y un momento de calma para dar de lactar. También debe alimentarse bien y beber mucho líquido. 

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2023 que fue en agosto es: Amamantar y trabajar: ¡hagamos que sea posible!

Depende ante todo de las mamás.

Las opiniones expresadas por los columnistas de PRIMICIAS en este espacio reflejan el pensamiento de sus autores, pero no nuestra posición.

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