¿quién dijo la verdad? – 4pelagatos

Un desgraciado concurso de circunstancias explica que Iván Duque, presidente de Colombia, haya transformado la negociación con Ecuador sobre el avión Legacy, en simple conversación. Y que, a raíz de su conclusión, “no se va a comprar ningún avión durante mi gobierno”, el ministro de defensa de Colombia, Diego Andrés Molano, haya desistido oficialmente de la compra. Lo hizo ayer, 17 de mayo, en una escueta carta enviada a Fernando Villacis Cadena, secretario Técnico de Inmobiliar, organismo encargado de la venta.

1. Las versiones

El domingo pasado 4P publicó, en su boletín dominical, la confirmación de que el avión presidencial, comprado por Rafael Correa a Embraer, en 2008 por 28 millones de dólares, había sido vendido a la Fuerza Aérea de Colombia. El lunes, en Teleamazonas, El ministro de Economía y Finanzas, Simón Cueva confirmó la noticia, pero dijo no estar al tanto de los detalles de la negociación. Titubeó incluso cuando Milton Pérez quiso saber cuál de los dos aviones comprados por Correa había sido vendido.
Ayer martes, el presidente Lasso, en su entrevista tradicional de los martes, dio una primicia a Jean Cano: ratificó que el avión había sido vendido al Estado colombiano -transacción de Estado a Estado por ocho millones de dólares- y dijo que ese dinero iría a la Fuerza Aérea. Incluso especificó el motivo: poner a punto, en seis meses, un avión C-130 que está abandonado en Latacunga para transportar tropas. En él podrían viajar cien militares en caso de tragedias u otros problemas.
Horas más tarde, Iván Duque corrigió la versión del presidente ecuatoriano. Según él, “Colombia ha tenido conversaciones con Ecuador sobre un avión que ellos tienen a disponibilidad, pero quiero ser enfático en esto: no se ha finiquitado ninguna negociación, no se ha pagado ningún avión y no se va a comprar ningún avión durante mi gobierno”.

2. El impasse

La declaración de Iván Duque dividió las aguas. En una orilla quedó él y en la otra Guillermo Lasso. Duque, temiendo que a 13 días de la elección presidencial, Gustavo Petro pudiera explotar políticamente la compra del avión, la negó y la redujo a una gestión que debe desembocar en el próximo gobierno de Colombia. Un absurdo, pues él no puede responder por lo que hará su sucesor. Lasso quedó colgado de sus palabras. Lo que para él era una buena noticia se transformó en una primicia que ponía en total entredicho su credibilidad. La duda que recorrió las redes se expresó en una pregunta: ¿cuál de los dos presidentes dice la verdad?
Fuentes oficiales confirmaron a 4P que, en la tarde y noche, los dos presidentes se llamaron, pero sus agendas les impidieron coincidir. En el balance, un asunto menor en la agenda de los dos países se tradujo en un enfriamiento de las excelentes relaciones entre Duque y Lasso que, según fuentes oficiales, nunca hablaron personalmente de la venta del avión. Eso deja abierta la posibilidad de que Duque reaccionó ante las cámaras sin conocer el estado real de la negociación que llevó adelante la Fuerza Aérea de Colombia.
¿Sobredimensionó el presidente colombiano la repercusión que esto podría tener en la campaña electoral? Seguramente. Al fin y al cabo sólo se trata de un avión que tiene 14 años y que cuesta apenas 8 millones de dólares. ¿Se apuró el presidente ecuatoriano a confirmar la noticia? Posiblemente. Es verdad que los pilotos colombianos que debían llevar el avión ya estaban en Quito. El dinero, sin embargo, sólo iba a ser transferido el viernes de esta semana.
En todo caso, el impasse no se solucionó ayer entre los dos presidentes. Cada uno hizo lo que le dictó su circunstancia: Duque, negar y suspender la compra. Lasso, dar a conocer los hechos y las circunstancias de una negociación que empezó en marzo entre Inmobiliar y el Ministerio de Defensa de Colombia. Duque privilegió la campaña electoral en la cual camina sobre huevos para no propiciar ventaja alguna a Petro. Lasso privilegió la necesidad de aclarar una noticia y comunicar al país el cumplimiento de una promesa de campaña. Por supuesto él integró en su reflexión, a posteriori, el escenario electoral de Colombia. “Lamento- dijo en una entrevista con Ruth de Salto, en TNT24- si he causado un problema al presidente Duque”. Pero esta mano tendida fue ignorada en Bogotá.

3. Los documentos:

En su carta el ministro de Defensa de Colombia desistió de adquirir el Legacy. Una prueba para Quito de que reconoció un compromiso ya sellado. Y agradeció la atención prodigada en Ecuador al personal de la Fuerza Aérea de su país. El gobierno ecuatoriano hizo conocer la minuta que da cuenta, según Inmobiliar, del proceso seguido con los militares colombianos.
Minuta de negociación del Legacy.
En cinco páginas se observa, con fechas y horas, los pasos seguidos que desembocaron en el envío, el 13 de mayo pasado, del texto del Acuerdo Interinstitucional de Compraventa del avión por parte del Ministerio de Defensa de Colombia. Ese acuerdo fue consensuado, según se lee, el 17 de Mayo. El cronograma de venta había sido establecido el 8 de mayo y el pago debía generarse esta semana.
La fiebre política en Colombia disuadió al presidente Duque de honorar el acuerdo y así enfrió las buenas relaciones personales que tenía con Guillermo Lasso. No obstante, Juan Carlos Holguín, canciller ecuatoriano, dijo hoy, en Radio Sucesos, que los dos estados ya voltearon la página.

Foto: Presidencia de la República. 

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