Salvador se moja el poncho en Santa Elena – 4pelagatos

Que el procurador Íñigo Salvador se haya movilizado hasta Santa Elena, para abogar en primera fila para que la Corte Provincial revoque el hábeas corpus de Jorge Glas, es algo que debe haber molestado a algunos. Sobre todo, en el supuesto de que haya habido un acuerdo con el Gobierno, como algunos sostienen al observar la casi inexistente oposición hecha por el SNAI ante las irregularidades cometidas por el juez Moscoso aquel 9 de abril.

Lo que hizo Salvador tiene, sin duda, mucha relevancia. Que haya ido con un equipo de alto nivel de su despacho y que haya hablado él, como representante del Estado ecuatoriano, es un potente gesto de cara a los jueces de la Corte Provincial de Santa Elena que comunicarán, en 8 días, su decisión de aceptar o no el recurso de apelación al hábeas corpus, con el que Glas salió de la cárcel de Latacunga. Lo es también para la opinión pública que, a menudo, tiene un peso específico en las decisiones de los administradores de Justicia.

El Procurador sostuvo en su intervención que el proceso en el cual se le otorgó el recurso de hábeas corpus a Glas es nulo desde el inicio, y que todo lo que ha ocurrido a partir eso debe retrotraerse. Es decir, que Jorge Glas debe volver a la cárcel de Latacunga donde estaba preso. Según Salvador, la nulidad del proceso despachado en Manglaralto se debe a que la Procuraduría debió haber sido citada a la audiencia de abril, ya que el SNAI -el organismo encargado de las cárceles- no tiene personería jurídica. No puede, entonces, comparecer solo sino con el auspicio del abogado del Estado que es él: «El proceso es nulo e írrito». Y Salvador pidió a los jueces de Santa Elena que se abra un expediente por «error inexcusable» en contra del juez Javier Moscoso que tomó la decisión. También hizo una exposición sobre lo que, sostuvo, fue un sorteo amañado y tramposo para que la causa llegue hasta el despacho del juez Javier Moscoso en extrañas circunstancias. El recurso de Glas debía haber sido conocido, según él, por la Corte Constitucional y no por un juez de Manglaralto.

El gesto del Procurador fue sorpresivo pues, hasta minutos antes de su llegada, se decía que no acudiría y enviaría a uno de sus funcionarios. No solo hizo su trabajo sino que comentó que las personas que intervinieron, como amicus curiae (amigos de la corte) a favor de Glas, llevaron los mismos escritos «con las mismas faltas ortográficas». El Procurador se jugó por este caso: lo elevó, ante la opinión y ante los jueces, a la categoría de tema de interés del Estado ecuatoriano.

Salvador no fue el único funcionario de alta jerarquía en dedicar tiempo a la audiencia: también estuvo la fiscal general Diana Salazar, aunque de forma telemática. Salazar, sin embargo, no actuó y encargó la argumentación a José Luis Arcos, director de Asesoría Legal y Patrocinio de la Fiscalía. Uno de los amicus contrarios al hábeas corpus quiso cederle su participación a Salazar, pero los jueces se negaron. La presencia de ella, acompañada de su alto mando en una sala de la Fiscalía, también mostró la importancia que  reviste el caso Glas para esa institución. Arcos sostuvo que no hubo debido proceso en la audiencia de Manglaralto y que aquello se puede constatar en el sistema digital de la administración de justicia, SATJE, donde no se refleja un acta de sorteo de la demanda presentada; lo cual contraviene la normativa dispuesta para acciones fuera de horarios laborales.

La fiscal Diana Salazar y todo su equipo principal durante la audiencia

Que el Procurador y la Fiscal hayan estado en la audiencia fue un hecho que, sin duda, incomodó a quienes quieren que la libertad de Glas se mantenga en firme. Alemberg Vera, el abogado que se hizo conocido por su defensa de Rafael Correa en su miserable persecusión a diario El Universo, participó en defensa de Glas y sostuvo que una de las pruebas de que Glas es un perseguido político es precisamente la participación de Salvador y Salazar. Según él, la supuesta persecución política a Glas es uno de los temas que justifican el hábeas corpus. Vera y Carlos Alvear, abogado de Glas, pidieron a la Corte que ratifique la medida a favor del ex Vicepresidente y, si no lo hacen, que ordenen la pre libertad a la que, aseguraron, ya tiene derecho.

Los jueces dijeron que tomarán una decisión de acuerdo a lo que se ha presentado en el expediente. Esto, según dos constitucionalistas consultados por 4P., significa que los jueces actuarán teniendo en cuenta lo que ocurrió en la audiencia de Manglaralto y lo que se escuchó hoy. El problema es que en la audiencia de Manglaralto el Estado no objetó nada, sostiene uno de los consultados. Salvador, con su presencia y sus argumentos, dio a entender que si la Procuraduría hubiera sido citada en ese entonces, el Estado sí hubiera hecho una oposición efectiva y convincente a las pretensiones de Glas.

Foto: Procuraduría

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